Si estás leyendo este artículo probablemente es porque alguna has escuchado la relación que hay entre la salud y nuestro intestino. O porque tal vez, has sufrido o estas sufriendo algún problema intestinal que te esta comprometido la salud.

Algunos científicos llaman al intestino el "segundo cerebro", ya que en él existen multitud de terminaciones nerviosas que hacen que la función de nuestro intestino vaya mucho más allá de digerir la comida. Numerosos estudios señalan una comunicación entre el intestino, poblado de microorganismos, y el sistema nervioso central. De hecho, el 50% de las células que albergamos en el cuerpo son microorganismos, y la mayor parte habitan en el tracto gastro intestinal. De ahí que exista esa relación directa entre tus hábitos y emociones y tu salud intestinal. Por ello, cuidar la microbiota intestinal es imprescindible para cuidar tu salud, ya que esta juega un papel crucial en diferentes procesos fisiológicos, como el apetito, energía y metabolismo, sistema inmune, función barrera intestinal, comportamiento y estado de ánimo.

Cambios en tu estilo de vida, alimentación, actividad física o estrés pueden repercutir directamente sobre tu sistema digestivo. ¿Porqué razón ?

  • Mala alimentación: Una alimentación basada en alimentos procesados, ricos en grasas, azúcares y aditivos puede suponer que las digestiones sean más lentas, favoreciendo la aparición de molestias digestivas, dolores abdominales, flatulencias y retortijones.
  • Baja actividad física. El hecho de no hacer deporte e manera regular puede comprometer tu peristaltismo intestinal y, por lo tanto, causar estreñimiento, incrementando la sensación de flatulencias que puedas tener.
  • Situaciones de estrés o ansiedad, es común que se acabe picando snacks poco saludables en cantidades elevadas e incluso de manera compulsiva, generando nuevamente problemas intestinales.
  • Intolerancias, alergias, disbiosis no diagnosticadas.

Consejos para mejorar tu salud digestiva

  • Pide asesoramiento.
  • Cuida tu alimentación. Una alimentaria saludable y natural regular, ordenada y equilibrada te ayudará a mantener buena salud digestiva. Para ello, da preferencia a alimentos de origen vegetal que sean ricos en fibra (frutas, verduras, hortalizas, legumbres, frutos secos…) e incluye una ingesta adecuada de proteína de alto valor biológico (huevo, pescado, marisco, lácteos naturales…) y de grasas saludables (aceite de oliva virgen, aguacate…). Es importante que la dieta sea baja en grasas saturadas y azúcares (productos procesados, bollería o dulces procesados, snacks…). Además, puedes añadir alimentos probióticos (yogur, kefir, miso, chucrut…), que te ayudarán a mantener una microbiota intestinal sana. Ahora que tienes más tiempo, te recomendamos que planifiques bien tus comidas e introduzcas alimentos saludables que te ayuden a sentirte bien. También se recomienda evitar el alcohol, la cafeína y las comidas picantes, sobre todo si sufres molestias digestivas, ya que pueden empeorarlas todavía más.
  • Cuida tus emociones. Intenta darle la vuelta a la situación y plántale la cara más optimista. Es la oportunidad para poner en marcha todas aquellas cosas que no tenías tiempo para hacer en tu día a día. Coge papel y boli, haz una lista y crea una rutina con todas ellas (ver series, leer, dibujar, hacer un puzle, un curso…). Esto te ayudará a gestionar mejor tus emociones, sentirte más activa, de mejor humor y evitar los posibles efectos del estrés sobre tu microbiota. PSICOLOGIA
  • Cuida tu actividad física. Créate una rutina de ejercicios cada día o mínimo 4 días a la semana. Clases dirigidas, estiramientos, activación, baile…etc. Cualquier ejercicio que hagas estos días te ayudará a mantener el estrés a raya y a sentirte mejor.